Parejitas Libres
Bratzcy y Xander Black se confiesan en el sofá: flechazo interracial, primera polla negra y follada escondida en el mar
Parejitas Libres
Bratzcy y Xander Black se confiesan en el sofá: flechazo interracial, primera polla negra y follada escondida en el mar
Bratzcy y Xander Black se sientan juntos, se presentan y sueltan la lengua sin filtro. Ella es madrileña, 25 años. Él es colombiano, 40. Llevan unos dos años liados y el contraste de piel les pone a los dos. Se conocieron por una amiga. A Bratzcy le dio el flechazo nada más ver a Xander Black. A él le perdió el tono de piel de ella. Para Bratzcy era la primera vez con un chico negro y con una polla negra, y todavía se le nota el calentón al recordarlo.
La primera cita fue en la playa. Xander Black acababa de llegar, Bratzcy conocía el sitio y le llevó. De esa salida salieron ya enganchados, con final feliz. Él recuerda química e intensidad, y a ella un poco tensa. Ella lo vivió nerviosa y a la vez con unas ganas brutales de probar. Enseñan el móvil: foto en la playa haciéndose fotos, beso de noche, viaje a Tenerife y los dos tumbados en una hamaca.
Luego llega la anécdota del mar. Estaban bañándose, les entró el calentón, había gente, se apartaron, se escondieron y allí follaron dentro del agua, con el movimiento visible desde lejos. Algo que no habían hecho nunca y que les dejó la adrenalina por las nubes. A Bratzcy le pone que les miren.
En la cama ella es sumisa: hostias, escupitajos y que Xander Black mande. Él es bruto, se le va la cabeza cuando se excita, y a ella le encanta así. Se entienden y quieren ir a más, de momento solo los dos. La postura de Bratzcy es a cuatro. La de Xander Black, el misionero, donde se corre antes. Intercambio, ahora no. De solteros ella tuvo algún trío y él se acostó con otras personas. Ahora solo se quieren entre ellos.
Graban porque les pone que les vean follar. Xander Black quiere entrar en el porno y cobrar. Ven mucho interracial por el contraste de piel. A Bratzcy le pierde lo cariñoso que es él. A Xander Black, lo tierna y sumisa que es ella. Se miran el cuerpo: ojos, tetas naturales, culo natural. Él le toca el culo y le suelta palmadas. Ella le recorre el torso, los brazos y la polla. Química real, piel contra piel y ganas de que les miren.
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